Historia
El primer documento gráfico conocido sobre los concursos hípicos en la ciudad de La Coruña data de 1906.En el denominado por la prensa "Corralón de la Gaiteira" anexo a la fábrica de Tabacos, se efectuaron las pruebas ecuestres recogidas en fotografías de la época.
A partir de 1911 el "Concurso Hípico General" se traslada a la zona de Riazor, al campo del Real Club Deportivo, con la colaboración "del préstamo amistoso de las tribunas del Club de Tiro del pichón para aumentar las localidades. Realizando los diestrísimos jinetes, salvo contadísimas excepciones, pruebas limpias y afortunadas que la distinguida concurrencia aplaudió. Alguien ha dicho que las damas coruñesas y las damas forasteras que vienen a La Coruña, asisten al Concurso Hípico casi tan espléndidamente ataviadas como a una Garden Party en el Palacio de Oriente o a una función en el Real. El hipódromo estaba animadísimo".
A finales de los años 20, la competición se desarrolla en el Campo de la Estrada.
En el año 1957 el General Pérez Salas consiguió del entonces Capitán General Excmo. Sr. Don Fermín Gutiérrez de Soto, solicitar del Ministerio del Ejército la cesión de terrenos para fundar un Club Cívico Militar, medida ésta que se consiguió, siendo esta cesión de palabra, postura ésta que perduró hasta estas fechas, en que tras arduas conversaciones llevadas a cabo por la actual Junta Directiva y con el apremio que representaba la Ley de Asociaciones del 2002, y de que de no adoptar, el Ministerio de Defensa, la decisión de relacionarla como Club Militar, fuese convertida esta Sociedad a partir del próximo mes de Mayo en una Sociedad democrática, para lo cual siendo esta su trayectoria se han redactado unos nuevos Estatutos que fueron últimamente aprobados en una Asamblea Extraordinaria celebrada el 7 del pasado mes de Marzo, siempre bajo la directriz básica de ceder a la Sociedad el uso del Campo Militar de Deportes de la Guarnición.
No fue su finalidad crear un Club exclusivamente militar, y así lo prueba el hecho de que entre sus fundadores figuran también un grupo numeroso de civiles. Pero se cuidó muy bien de significar su carácter castrense al establecer una serie de controles. Esto no ha sido nunca un obstáculo para que exista siempre un clima de convivencia y amistad con el personal civil, que adquiría la condición de Socio. Hay que señalar que durante muchos años esta convivencia entre civiles y militares nunca ha dado lugar a problema alguno.
En el año 1995 y como consecuencia de las obras que habrían de desarrollarse motivadas al PERI de la Maestranza, acordadas en Convenio entre la Gerencia de Infraestructura de Defensa y el Excmo. Ayuntamiento de La Corana, se aprobó en Asamblea celebrada el traslado de las instalaciones hípicas al Club Los Porches, donde continúan en la actualidad.
Desde el año 1995 hasta el 2001, esta Sociedad sufrió una época que se puede considerar nefasta, pues a la vista de las obras a desarrollar sin que éstas comenzaran, se permanecía a la espera, reduciéndose la actividad al uso exclusivo de la Cafetería, ya que las diversas especialidades deportivas que también se practican se quedaron sin instalaciones, teniendo que ubicarse algunas en zonas y edificaciones no apropiadas (tenis de mesa, sala de juegos, etc., etc.) y otras incluso no poder desarrollarse como Tiro y Tenis, adoptándose soluciones antieconómicas como alquilar otras instalaciones fuera de nuestro ámbito.
En el año 2001, al comenzar las obras, se presentaron enormes inconvenientes, como por ejemplo el importantísimo de no ser suficiente el Presupuesto acordado en su día por el Ayuntamiento y Defensa para desarrollar el proyecto aprobado.
Este problema tuvo solución gracias al enorme interés demostrado por nuestro querido Alcalde Don Francisco Vázquez Vázquez que con su generosidad y amabilidad atendió las peticiones de la Junta Directiva no sólo en actuaciones sino económicamente.
La mala suerte de aparecer nada más iniciadas las obras, restos de un baluarte militar del siglo XVIII dio lugar a un considerable retraso, hasta que la Xunta de Galicia tomó la iniciativa de continuar las obras. Iniciadas éstas, se desarrollaron en tiempo récord (5 meses), adaptándose el antiguo Cuartel de Sanidad a nuestras necesidades a plena satisfacción.
Actualmente se dispone en La Coruña de una moderna sociedad dentro de su casco urbano, en donde se pueden desarrollar diversas especialidades deportivas y culturales, con unas inmejorables vistas al mar.